research project: the inner photo

THE INNER PHOTO

The Inner Photo is a project that I started some years ago as a result of my postgraduate research studies in Communications and Photography. Contextualized in the practice of ‘PhotoTherapy,’ which is a therapeutic method based on images as agents of change of deep unconscious emotions and thoughts, my project aims to understand and set free all repressed feelings regarding physical self-concept and body image. The reason why I chose to research on emotions, thoughts, body, and photography lies in these two issues:

First of all, the definition of perception as a cognitive-emotional process that approaches one’s biological, subjective and sociological reality from the intimate connection between body, emotion, action, and thought.
And secondly, the unspoken social agreement that nowadays connects our sense of personal well-being and the feelings of worth and fullness with the idea of success. Which, among other factors, depends on the previous achievement of an adequate level of personal and physical satisfaction. I like myself as a person according to the level of acceptance I feel towards my own body. If I dislike my physical appearance, it will be difficult to get to like myself from the inside.

Therefore, the Inner Photo project, taking into consideration the objectives of ‘PhotoTherapy’ practice, undertakes an experimental approach to the use of photographs as an open map, which means a two-dimensional representation of a three-dimensional space that is ourselves. The triple action of framing, taking and viewing which means photographic practice, favors self-expression, self-knowledge, and self-modeling of individuals. With the ability to evoke our emotions and the way we go through life, photographs can tell us where we have been, where we are now and where we are going. Ultimately, the understanding of this photographic process benefits the opening of new routes to develop our full potential to become as we want to be, improving the perception of one’s self, one’s mood states and self-esteem.

*This is an abstract in English. Full research in Spanish.

 

> THE INNER PHOTO: ¿POR QUÉ USAMOS LA FOTOGRAFÍA PARA HABLAR DEL CUERPO?

Somos un cuerpo que vive la alegría, el amor y la sorpresa, pero que también siente miedo, vergüenza y desdén; un cuerpo que crece, goza padece y muere, y que experimenta todas sus vivencias en base a un doble contexto, el personal y el colectivo de la sociedad en que está inmerso. La percepción es, por lo tanto, un proceso cognitivo-emocional que se aproxima a la realidad biológica, subjetiva y sociológica del hombre desde la íntima conexión entre cuerpo, emoción, acción y pensamiento.

En particular el autoconcepto físico tiene que ver con la idea histórica y cultural que tenemos de lo que es un cuerpo, de cómo es el nuestro propio y de la imagen corporal que queremos proyectar hacia los demás. Las visiones del cuerpo nos identifican como especie, como miembros de una determinada sociedad, y dentro de ésta, nos diferencia como individuos. La manera en que entendemos nuestro cuerpo afecta a la formación de la personalidad, los valores, las conductas, y muy especialmente a la autoestima y los estados anímicos. De ahí que la ansiedad que la ansiedad, la insatisfacción o el dolor mental y físico se asocien comúnmente a problemas de percepción de la imagen corporal. En la actualidad, el bienestar personal, así como la sensación de valía y plenitud, están asociados a la idea de éxito, y éste, entre otros factores, depende de la previa consecución de un nivel adecuado de satisfacción personal. Yo me gusto como persona en función del nivel de aceptación que siento hacia mi propio cuerpo. Si mi cuerpo no me gusta, será difícil llegar a gustarnos por dentro.

Las representaciones visuales del cuerpo, no solo ya en la publicidad, el cine o los medios de comunicación, sino también en el contexto de hábitos de socialización, por ejemplo, el álbum familiar o el uso de las redes sociales como espacio de autoafirmación, participan en la producción de identidades codificadas, a la ves que codificadoras, de un texto ideológico en permanente conformación. Sin embargo, precisamente por su dependecia de un contexto personal, las imágenes culturales no son intrínsecamente ni buenas ni malas. Más aún, es su condición pre-lógica, anterior a la abstracción del lenguaje, lo que las convierte en un arma de doble filo; capaz, por una parte de reafirmar las normas de control que garanticen el mantenimiento del orden socio-cultural establecido, y por otro lado, de cuestionar dichas normas. La ontología de la imagen funciona de manera simultánea como objeto-índex, porque tiene una dimensión física y tangible, como icono, porque reproduce una realidad, y como símbolo, porque traspasa la realidad que representa interpretándola iconológica y visualmente, desde la propia subjetividad.

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